Tu hijo está empezando a hacerse entender cada vez mejor, y ves que se comunica casi como un adulto. Pero a veces en esta etapa puede aparecer alguna dificultad en su habla.
Desde los 18 meses hasta los 5 años tu hijo está en pleno proceso de aprendizaje. Las repeticiones, prolongaciones de palabras, o los momentos de vacilación, son normales hasta una determinada edad. Generalmente ocurren cuando tu hijo está cansado o excitado, pero es una etapa pasajera que desaparece en unos días o pocos meses.
Qué hacer
Es muy importante que no lo interrumpas mientras habla, no lo reprendas si se equivoca. Tampoco es conveniente que completes sus oraciones si se enrreda. Todo esto puede generarle más problemas en el habla por miedo a equivocarse.
No lo corrijas delante de otras personas, ya que esa situación hará que se avergüence y tampoco permitas que lo corrijan otros adultos o que se burlen otros niños de él.
Intenta conversar con él, es mejor si la conversación es de su interés, que le divierta. Usa algún juego para que desarrolle el lenguaje: así será más entretenido. Háblale bien pausado para que pueda entenderte e imitarte correctamente. Cuéntale cuentos o cántale canciones para que pueda ir incorporando la manera correcta de nombrar las cosas.
Si notas que tu hijo tartamudea muy frecuentemente (cada pocas oraciones), tiene miedo a hablar, se pone nervioso o físicamente tensionado cuando intenta hablar, consulta a tu pediatra sobre la posibilidad de derivarlo a un especialista. Pero quédate tranquila, generalmente este problema se supera.