Los chicos, en especial si son pequeños, expresan sus celos básicamente a través de cambios de conducta y detalles que tienes que estar preparada a percibir a veces indirectamente.
Conductas agresivas o regresivas
El hermanito mayor puede mostrarse agresivo con el bebé, pero también con otras personas, así como negarse a prestarle sus juguetes o compartir momentos con él; también puede presentar conductas regresivas: de alguna manera él puede percibir que necesita volver a ser un bebé demandante para recuperar el cariño de sus padres, por lo que tal vez comience a chuparse el dedo, hacerse pis en la cama, u otras reacciones propias de un recién nacido.
¿Estará enfermo?
También es posible que de un momento a otro finja malestares o síntomas de enfermedades, se porte mal o se ponga caprichoso: son todas estrategias para reclamar la atención de los mayores. En algunos casos, en lugar de ese tipo de demostraciones, los niños simplemente se sumen en una tristeza poco habitual. En caso de que tu hijo sea un poco más grande y ya esté en la escuela o el jardín, probablemente comience a tener mal comportamiento, malas notas o malas relaciones con sus compañeritos.
Si has detectado alguna de estas actitudes en tu hijo, es importante que no lo ignores y lo ayudes a superar esta etapa. Aquí te ofrecemos algunos consejos.