La mayoría de los bebés pueden comenzar a probar prácticamente todas las comidas entre los 6 y los 9 meses de vida. El momento exacto dependerá de la recomendación del pediatra, que lo decidirá en función del crecimiento y desarrollo que presente tu bebé.
No apresures las cosas innecesariamente -por otro lado, no existen motivos para demorar la incorporación de una gran variedad de alimentos nuevos si tu bebé ya disfruta de la comida.
Si la alergia es un tema que te preocupa, sigue las recomendaciones de tu médico. Si estás considerando una dieta vegetariana o de algún tipo que restrinja la alimentación de tu bebé en forma significativa, consulta con un profesional de la salud reconocido en la materia, para que la dieta de tu bebé sea completa desde el punto de vista nutricional.
De ahora, ofrécele a tu bebé el alimento sólido antes que la leche, si venías haciendo lo contrario. Si bien la leche seguirá siendo un alimento fundamental, es recomendable reducir la cantidad de biberones o lactancias de las aproximadamente seis que acostumbrabas a tres o cuatro cada 24 horas. Este esquema resultará conveniente para muchas mamás y bebés, pero obviamente no para todos.
Lactancia:
Si deseas amamantar al bebé con mayor frecuencia, sigue haciéndolo de la manera que les resulte más conveniente a ti y a tu bebé. O si decides amamantarlo 3 veces al día, por ejemplo, no es necesario que sigas un esquema horario -nuevamente, manéjate del modo que les resulte más cómodo a ambos.
Alimentación con biberón:
Tres biberones de leche por día es todo lo que tu bebé necesita cuando ya ha comenzado a alimentarse bien. Una ración de jugos al día es suficiente -el resto de las veces y cuando tu bebé tenga sed, ofrécele agua pura.