Síndrome de Muerte Súbita
El Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL) es, en realidad, el nombre clínico que se da a un tipo de diagnóstico, no una enfermedad en sí misma. Se aplica a la muerte de un bebé menor de un año, que no puede ser explicada de otra manera tras una investigación minuciosa que evalúa tanto los resultados de la autopsia como los estudios del lugar en que ocurrió la muerte, los síntomas y las enfermedades previos del niño, y también detalles de la historia médica familiar que puedan resultar relevantes.
La mayoría de los casos de SMSL se producen mientras el niño duerme, pero ello no quiere decir que la causa sea la cuna, aunque sí algunos aspectos del sueño, observables y tratables, pueden vincularse al riesgo del síndrome.
¿Qué causa el SMSL?
La evidencia médica lleva a los investigadores a sostener que los bebés que padecieron SMSL habían nacido con una anormalidad en una región del cerebro responsable de controlar la respiración, la frecuencia cardíaca y la termorregulación durante el sueño, así como también el despertar. En algunos casos, también se han encontrado otras irregularidades en el cerebro o en diferentes partes del cuerpo, que podrían vincularse a una mayor vulnerabilidad. Hasta el momento, estas anormalidades se atribuyen a una posible exposición que la madre, durante el embarazo, haya tenido a sustancias tóxicas, o a la falta en el ambiente de algún elemento vital como el oxígeno.
¿Hay alguna etapa de mayor incidencia del SMSL?
El SMSL es la principal causa de muerte entre bebés de entre uno y doce meses, aunque la mayoría de los casos se registra entre el segundo y el cuarto mes de vida, y el 90% de las muertes se produce antes de los seis meses. Una vez pasada esa edad, el riesgo de SMSL disminuye notablemente.